sábado, 7 de abril de 2012

Entradas inacabadas #1

Es curioso ver lo inocentes que pueden llegar a ser los bebés. Llevo unos días observando a un par de ellos, mis primos, Diego y Carmen. Todo es nuevo para ellos y su sentido de curiosidad no tiene límites. No son conscientes de la mayoría de cosas que pasan a su alrededor. Balbucean, señalan y ríen mientras, poco a poco, andan hacia sus múltiples destinos. 


Cuando les miro y me miran, me doy cuenta de que bebés y adultos, somos muy parecidos.

1 comentario:

  1. ......y sin embargo, hay algo que diferencia a los bebés de los adultos. Ellos no saben aún que tendrán que APRENDERLO todo, y que en ese proceso, y aun ayudados por los adultos, deberán tomar ellos la iniciativa.
    ..Y si es cierto que es necesaria la colaboración de la "tribu" en la educación de los nuevos, creo que te tocará contribuir, para
    que esos ojos que se miran en los tuyos vean amplios horizontes y generosas expectativas.

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